Un robot puede aprender cualquier idioma.

Un robot puede reproducir la melodía más bonita del mundo.

Un robot puede programarse para repetir frases de consolación.

Pero ¿un robot puede sentir la alegría de comunicarse con personas de otro país? ¿sentir la satisfacción de crear música?  ¿sentir la paz de un abrazo cálido?

La respuesta es rotundamente NO. Y es que la diferencia más grande entre un robot y los seres humanos no es la capacidad de calcular, ni la cantidad de idiomas que hable, la diferencia principal es que LOS HUMANOS SENTIMOS EMOCIONES, desde que nacemos hasta que morimos.  Estos sentimientos son los que nos dan sentido a nuestras acciones, los que nos ayudan a entender las situaciones y los que nos permiten tomar decisiones.

Pero la inteligencia emocional va mucho más allá de sentir emociones. Quizás habrás escuchado hablar mucho sobre ella, y aunque Goleman en su libro “Inteligencia emocional” popularizaba este término, algunos conocidos psicólogos ya venían estudiándolo. Sin embargo, no me gustaría machacarte con definiciones técnicas y abstractas y voy a explicarte qué significa inteligencia emocional desde la sencillez.

Para entender la globalidad del concepto, primero vamos a desglosar los términos:

¿Qué significa inteligencia? Aunque es un concepto controvertido y amplio, me gustaría ofrecerte una descripción corta y dejarte su definición extensa para otro día. Por lo tanto, a grandes rasgos, podríamos describir inteligencia como una capacidad, es decir, aquellos recursos y herramientas que permiten descubrir, desarrollar, crear, conectar, descifrar algo.

Y ¿Qué son las emociones? De manera sencilla, podemos definir emoción como una respuesta que damos a algún suceso o estímulo.

Vale, ahora que ya hemos entendido ambos conceptos ¿Cómo podemos definir inteligencia emocional?

Una persona con inteligencia emocional es aquella que tiene las herramientas necesarias para conocer, distinguir y expresar sus emociones, para saberlas dirigir y gestionar y para reconocer las emociones de los demás.

Y ahora podrías estar pensando, ¡Muy bien! Ya sé qué es la inteligencia emocional, pero ¿Para qué sirve? Si quieres saber las respuestas ¡haz clic aquí!

Pin It on Pinterest